| 4 sep 2006 | 4 sep 2007 |
Querido Cipe, no consegui decirte todo lo que queria por miedo a que te dieses cuenta de que el tiempo era inexorable y tu enfermedad terrible.
Perdóname, pero creo que te tendria que agradecer sobretodo por la paciencia que siempre tuviste conmigo. Por tus ojos que siempre sonrieron, hasta el final, los entusiasmos e ironias con los que intentamos superar juntos los momentos dificiles. Hace pocos dias, poquisimos, me hablabas dulcemente- y con la expresión de quien te quiere- del Inter, del futuro que escapaba a nuestras pobres e ignorantes posibilidades humanas . Hace algún mes te preguntaba, medio bromeando medio en serio, como es que no conseguiamos tener a un árbitro como amigo, para sentirmnos al menos una vez protegidos , y tu, con una mirada entre dulce y severa, me contestaste que ésto no te lo podia pedir, que no eras capaz. Fantástico. No era capaz tu gran dignidad, no era capaz tu honestidad natural, la esportividad intacta desde el primer dia que entraste en el Inter, con Herrera que te llamó Cipelletti, equivocándose, y desde entonces todos te llamamos Cipe. Dulce, inteligente, valiente, reservado, lejano de toda reacción vulgar. Gracias por haber honrado al Inter. |
Hemos echado de menos a Giacinto Facchetti, lo haremos
siempre. Puede parecer una sensación instintiva pero es la realidad. En los
momentos importantes echamos de menos a Facchetti. Lo echamos de menos en
esos momentos en los que necesitas que alguien te ayude a resolver un
problema. Lo echamos mucho de menos sobretodo desde el punto de vista humano, porque tenía la capacidad de escuchar, quizá yo estaba enfadado o lo estaba él, pero conseguía poco a poco desenfadarse y a raiz de ello construía algo útil en un ambiente que conocía muy bien . En este primer año sin él, a Giacinto le habría gustado ver la evolución de todos estos jóvenes que tenemos en el Inter, se habría alegrado al conocer el éxito del equipo Primavera en el campeonato y del crecimiento de la cantera, confiaba que de la cantera saldrían jugadores válidos para el primer equipo. Y también le habría gustado ver cómo el Inter ganaba el scudetto demostrando ser un equipo con carácter. Le habría recordado a la época en la que jugaba en el Inter ”. “Facchetti nos ha enseñado disciplina, que para él iba unida a la honestidad, a la lealtad, a la pulcritud en las relaciones, todo formaba parte de un conjunto natural, normal. Cuando alguien se ofende, dice ‘y estos del Inter hablan de honestidad... ‘, no es porque queramos alardear de ser honestos, esto nunca se puede hacer, sino porque para Facchetti era, y es, una cosa instintiva y natural, porque él veía las cosas de una forma ordenada y precisa, quizá un poco matemática. Y lo echamos de menos también por esto, porque siempre nos llevaba a asuntos serios y obligatorios. Es algo que parece natural, pero por el contrario nunca es normal ni natural”. |
Massimo Moratti |
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